El alumnado del aula específica de nuestro centro ha participado en un concurso sobre derechos humanos dirigido al Defensor del Pueblo. Aún no conocemos el resultado final ni la resolución de la entrega de premios, pero para nosotros la experiencia ya ha sido profundamente valiosa.
Durante varias sesiones en clase, hemos trabajado la temática de los derechos humanos: qué significan, qué problemas existen hoy en día y cómo podemos contribuir a mejorar nuestro entorno. A partir de estas reflexiones, el alumnado ha plasmado sus ideas en dibujos llenos de mensaje y sensibilidad. En ellos han querido transmitir distintas visiones y preocupaciones, pero todas han tenido algo en común: un mundo soñado por todos y todas, donde prime la igualdad y en el que cada persona forme parte del cambio.
Ese mundo, como reflexionamos juntos, es posible si se riega cada día con pequeñas buenas acciones. La creatividad del alumnado nos ha impresionado enormemente, y también los resultados obtenidos. Cada dibujo ha reflejado no solo lo aprendido, sino también su forma de mirar el mundo y de imaginar uno mejor.
Uno de los momentos más especiales ha llegado al enviar el sobre con nuestros trabajos en Correos. Sus caras de satisfacción y orgullo lo decían todo. Habían trabajado con ilusión y sabían que estaban enviando algo muy importante: sus ideas para un mundo más justo.
Ahora solo queda esperar el resultado final del concurso, pero pase lo que pase, el verdadero premio ya lo hemos vivido en el aula.











