Celebramos con emoción la jubilación de una compañera muy especial, María Martínez Agudo, cuya trayectoria ha dejado una huella profunda en nuestro instituto. Durante toda su vida profesional, ha centrado su labor docente en acompañar, guiar y apoyar al alumnado con mayores necesidades, demostrando una vocación ejemplar, una sensibilidad única y un compromiso inquebrantable con la educación inclusiva.
Su trabajo ha marcado la diferencia en la vida de muchos estudiantes y familias, y ha sido un referente de profesionalidad, paciencia y humanidad para todo el equipo educativo.
Gracias por tantos años de entrega, por tu dedicación incansable y por enseñarnos que educar también es cuidar. ¡Te deseamos lo mejor en esta nueva etapa!
















